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Tras un año de investigación el Congreso de Estados Unidos emitió un informe en el que confirma que la multinacional abortista más grande del mundo, Planned Parethood (IPPF) —en Chile con filiales como Aprofa y Miles— cometió varios delitos federales al traficar con restos humanos post abortos. La comisión investigadora del caso recomienda suprimir los más de US$500 millones en fondos públicos que recibe IPPF año a año.

A mediados de 2015 el Center for Medical Progress (CMP) denunció —con videos grabados con cámaras ocultas— que Planned Parenthood —multinacional abortista más grande del mundo y que ha invertido $931 millones en el lobby pro aborto en Chilelucraba con la venta de órganos y tejidos de niños abortados en sus instalaciones.

Frente a esto, la Cámara de Representantes de Estados Unidos decidió investigar las prácticas de la gigante abortista. Para esto, creó una comisión de investigación del Comité de Energía y Comercio formada por un grupo de congresistas tanto republicanos como demócratas.

Violación de leyes federales

Luego de más de un año analizando los hechos, la comisión investigadora acaba de publicar su informe final en el que afirma que hay evidencias de que varias compañías abortistas y de obtención de tejidos pueden haber violado leyes federales, por lo que recomienda que 15 entidades sean investigadas para ser procesadas penalmente por sus acciones.

Asimismo, en el documento la comisión investigadora pide al Congreso de EEUU suprimir los más de US$500 millones en fondos públicos que recibe IPPF año a año.

La congresista Diane Black y miembro de la comisión investigadora aseguró que la indagatoria “ha dejado al descubierto la realidad espantosa de una industria del aborto que está impulsada por las ganancias sin preocuparse por las cuestiones éticas más básicas”.

En esa línea, la congresista Marsha Blackburn —presidente de la comisión investigadora— manifestó tener esperanza en que el contenido del informe ayude a realizar cambios en la industria del aborto, para proteger a las mujeres y sus hijos no nacidos, así como al integridad de la investigación científica.

Por su parte, el congresista Larry Buscshon, sostuvo que la comisión “ha llevado a cabo una exhaustiva investigación con el objetivo de proporcionar respuestas a los estadounidenses y para detener a los responsables que facilitaron estas prácticas horrendas”.