En una entrevista con la BBC, la Presidente Michelle Bachelet se refirió al proyecto de ley que busca despenalizar el aborto en tres causales, una de las principales iniciativas impulsadas por su gobierno. En ella aseguró que "ha habido un importante rol de las iglesias en Chile en contra de terminar la criminalidad del aborto".

Sobre el punto, el obispo de San Bernardo, monseñor Juan Ignacio González, explica a El Demócrata que dicha afirmación "es un agravio y una deformación de lo que las diversas confesiones religiosas cristianas han planteado ante el proyecto de ley de aborto".

"Nadie está por criminalizar a una mujer que llega a la dramática situación del aborto. Eso es completamente contrario a la misericordia y la cercanía que hemos de tener con quien sufre el aborto", aseguró el obispo.

Presidenta Bachelet: "Las mujeres deben tener la posibilidad de decidir"

Durante su conversación con el medio británico, la Presidente Bachelet sostuvo que "la gran mayoría de nuestros compatriotas apoya la posibilidad de interrumpir el embarazo como una decisión propia de la mujer".

  • No obstante, un 73% se mostró en contra del aborto 3 causales, según una encuesta realizada por el Senado de Chile (mira aquí la nota).

En esa línea, la Mandataria explicó a la cadena inglesa que "en Chile el aborto es ilegal y las mujeres pueden ir a la cárcel en el caso de que se interrumpa el embarazo, pero ahora hay un acuerdo importante para lograr que ellas puedan tomar decisiones, al menos en las tres causales".

Asimismo, fue en enfática al decir: "soy una convencida de que las mujeres deben tener la posibilidad de decidir".

Por su parte, monseñor González sostuvo que "se ha hecho creer a la opinión pública que el proyecto es para despenalizar, pero en esto hay una falacia y un engaño (...) lo que se busca es permitir el aborto, ahora en tres casos y luego, conforme a la experiencia internacional, llegar al aborto libre".

Obispo de San Bernardo: "Me llama la atención está falta de rigor de la Presidenta"

En tanto, la Jefa de Estado denunció que "ha habido un importante rol de las iglesias en Chile en contra de terminar la criminalidad del aborto y eso en Chile genera distintas posturas".

Frente a esto, monseñor Juan Ignacio González manifestó que "me llama la atención —y creo que a muchos— está falta de rigor de la Presidenta. Queremos defender la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. Y el proyecto permite ir directamente contra la vida ya concebida en las tres casuales propuestas y eso es contrario a a la ética médica, y al sentido común y natural".

"Tenemos derecho a pedir que este debate sea sobre la verdad y la realidad y no sobre la ideología que mueve a sus promotores. Una gran pena que la Presidente intente mostrar así la labor y el trabajo de las confesiones cristianas. O no entiende, o no quiere entender", añadió el obispo de San Bernardo.

Por otro lado, la Presidente manifestó que el aborto terapéutico fue legal en Chile hasta 1989, pero que después toda forma de interrupción del embarazo fue declarada en la ilegalidad con la reforma al código sanitario, asegurando que "esto no ha cambiado porque la clase política no quiso entrar en controversias".

"Llegó la hora de cambiar esta realidad y la sociedad chilena está lo suficientemente madura para hacerlo", agregó Bachelet.