Tras revelarse que el Partido Socialista habría eludido $1.400 millones en impuestos, luego de las inversiones hechas en empresas como SQM, Pampa Calichera, autopistas, el PS y el SII negaron beneficios especiales a los partidos políticos que invierten en el mercado. Sin embargo, una nueva publicación de radio BioBío liderada por Tomás Mosciatti desmiente al PS y al SII. Son documentos firmados por el ex director del organismo tributario y ex ministro Javier Etcheberry, que reafirman la exención tributaria concedida a la tienda política de modo especial debido a que no estaría incluído en las reglas generales.

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En 1999, el socialismo recibió del Estado $7.200 millones como indemnización por los bienes incautados durante el mandato de Augusto Pinochet. Los invirtió en las empresas especificadas arriba y ya en 2009 subió a $13.794 millones (un incremento del 91%).

No obstante, el trato no fue igualitario y el SII dijo que, por ser el PS un partido y no una empresa, no debía pagar impuestos por las millonarias ganancias que estaba obteniendo. Así lo informa hoy Biobío mostrando el oficio de la época: el Nº 4.335 del 7 de noviembre de 2005.

Juan Toro Rivera era el director del SII en ese entonces, el mismo que tres años antes dijo que los ministros de Lagos que recibieron sobre sueldos (pagos en efectivo pasados en sobres con el fin de aumentar —sin registro alguno— los sueldos de los secretarios de Estado) tampoco debían estar sometidos a la carga impositiva habitual. Sin embargo, dicho criterio fue cuestionado por una nueva publicación de BioBío.

El oficio Nº 3.025, del 5 de octubre de 1998, firmado por Javier Etcheberry, entonces director del Servicio de Impuestos Internos, el organismo se manifiesta a favor del pago del impuesto a la renta, obtenido por inversiones de corporaciones y fundaciones.

Este se trata de rentas por depósitos a plazo, participación de fondos mutuos, arriendos de inmuebles y arriendo de locales comerciales concesionados.

En el dictamen firmado por el ex ministerio dice que: "Atendido lo establecido en el citado oficio Nº 2.126, que califica a dichas entidades como “contribuyentes” para los efectos tributarios y obligados a llevar libros de contabilidad, por las rentas e ingresos que se señala en su escrito, distintas de las cuotas de asociados, se encuentran afectas al impuesto general de primera categoría, con tasa actualmente del 15% y también al impuesto de valor agregado".

Mientras que el oficio Nº 4.609, del 29 de noviembre de 2000, el que también firmó Etcheberry, mandata tributar a una iglesia que busca comerciar libros religiosos.

En la resolución se determina que: "En consecuencia, teniendo presente que el XXXX no está favorecido con una exención tributaria que alcance al impuesto de Primera Categoría, por las actividades comerciales que realiza y que señala en su escrito, se encuentra obligado a presentar una declaración anual por concepto de dicho tributo, en conformidad a lo establecido en los artículos 65 N° 1 y 69 N° 1 de la Ley de la Renta".

Se desmiente el "criterio vigente por 45 años"

Por su parte, en el sitio de la entidad pública, se desmiente el supuesto criterio vigente por 45 años respecto a que no tributan las entidades sin fines de lucro.

SII busca comparar a los partidos políticos con instituciones de beneficencia

Tras la última declaración pública, se puede concluir que el SII pretende comparar a los partidos políticos con organismos de beneficencia.

Sin embargo, según la normativa, el artículo 40 de la Ley sobre Impuesto a la Renta, en su número 4°, dispone que estarán exentas del Impuesto de la Primera Categoría de esa Ley "las instituciones de beneficencia que determine el Presidente de la República, agregando que sólo podrán impetrar este beneficio aquellas instituciones que no persigan fines de lucro y que de acuerdo a sus estatutos tengan por objeto principal proporcionar ayuda material o de otra índole a personas de escasos recursos económicos".

Para poder tener tal franquicia, esta debe ser:

a) Ser una institución de beneficencia. Ello implica que la ayuda proporcionada por la institución de que se trate, debe serlo en forma enteramente gratuita, sin recibir a cambio ningún tipo de contraprestación.

b) No perseguir fines de lucro.

c) Tener por objeto principal de acuerdo a sus estatutos, proporcionar ayuda material o de otra índole a personas de escasos recursos económicos.

Los partidos quedan fuera. Aún así, el SII de la época los dejó eludir impuestos.