Polémica ha generado el relleno sanitario que recientemente ha sido aprobado para Til Til, debido a que tanto el alcalde como los vecinos de la comuna se niegan a convivir con un basural, pese a que el proyecto fue aprobado por La Moneda. Sin embargo, para solucionar problemas como este, en Temuco se está desarrollando la primera planta en Latinoamérica que convierte la basura en energía, combatiendo los problemas de contaminación, espacio, salud y malos olores que conlleva para los vecinos los convencionales sistemas de tratamiento de residuos.

Foto: Facebook WTE Araucanía

El consorcio de empresarios WTE Araucanía instalará en la IX región la "Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos en Lautaro", proyecto que utilizando tecnología traída de España —llamada Ecohispánica— busca ser una alternativa a los rellenos sanitarios y vertederos, convirtiendo los residuos domésticos en energía renovable.

En conversación con El Demócrata, Jorge Ignacio Prieto, gerente comercial de Evoque Energy —quienes trajeron la tecnología a Chile— explica que la planta que se está desarrollando en Temuco utiliza "la basura para generar energía eléctrica y energía térmica".

En esa línea, Prieto afirma que el proyecto "tiene la ventaja que ocupa el espacio de una planta de cualquier industria pequeña y no necesita los cientos de hectáreas que necesita un relleno sanitario. Es un proceso que no emite malos olores, que no contamina las capas de agua y no produce contaminación a los vecinos".

Sin embargo, la iniciativa aún está en la etapa de estudio de impacto ambiental por el Sistema de Evaluación Ambiental (SEA), periodo de tramitación ambiental que puede durar un año. Una vez implementada, la idea es poder replicar el proyecto en otras comunas.

El proceso

El gerente comercial de Evoque Energy asegura que esta tecnología "ocupa la basura del día", es decir, "cada vez que llega un camión con basura, más o menos en una hora la transforma en energía. De esta forma no tenemos problemas de acumulación, de ratones, ni de malos olores". De esta forma, cerca de 300 toneladas diarias de residuos domiciliarios serán recepcionadas y trituradas inmediatamente después de llegar a la planta.

La basura en primer lugar se esteriliza. Luego pasa por un proceso de "higienización", en el que elimina todos los olores al someter la basura a 130º de vapor. Luego el material es separado entre lo reciclable y lo que pasa a gasificación, donde se combustiona en una segunda fase a temperaturas cercanas a los 1000 °C, produciendo vapor que alimenta una turbina generadora de electricidad

"Con la higienización, a diferencia de la incineración, se ocupa calor para transformar la basura en gas, pero no se quema. Es como que metiéramos toda la basura en una olla de presión, la calentamos hasta que se transforma en vapor", explica Prieto.

Ejemplos en el mundo

Prieto asegura que "otras plantas con esta tecnología se están recién construyendo. Existe una en España, en Polonia, en Inglaterra, entre otros países, pero son muy pocas porque es una energía bastante nueva".

En esa línea, el ingeniero comenta que "en España han sido muy buenos los resultados, por eso trajimos al proveedor. La planta está en una ciudad que se llama Rivas Vaciamadrid, es una comuna que está distante de Madrid, como San Bernardo de Santiago y que desde el 2012 está funcionando".