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“Defecan y orinan junto a las salas de clases”, “vomitan y beben en los baños”, “saltan bebidos arriba de los lavamanos”, “mantienen relacione sexuales en zócalos y pasillos”, “dejan preservativos y ropa interior botada”, estas son las denuncias del personal de aseo del Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile contra los estudiantes que usan las instalaciones para realizar carretes. Y por si fuera poco, aseguran ser insultados por los estudiantes por mantener cerrados los baños que ya se han aseado. Rectoría anunció sumarios contra los responsables.

Ya es una tradición. Todos los viernes en el Campus Juan Gómez Millas —en donde están las facultades de Artes, Ciencias, Ciencias Sociales, Filosofía y el Instituto de Comunicación e Imagen—, cientos de estudiantes de la Universidad de Chile —y algunos colados— se reúnen a celebrar el término de la semana. Agrupados en el sector “Calama” y antes en los llamados “ceniceros”, los estudiantes de la Universidad estatal más importante del país comparten cervezas, vino en caja y otras bebidas que acompañan el cotidiano consumo de marihuana. Un panorama común, si no fuera por los efectos colaterales que deja esta instancia de esparcimiento.

A través de una carta dirigida a María Loreto Urrutia Asenjo, administradora del Campus Juan Gómez Millas, el personal de aseo manifestó su malestar frente a “los excesos que cometen alumnos en las dependencias de los aularios los días jueves intermitentes y todos los viernes de cada semana”.

Los funcionarios aseguran no estar en contra de las actividades recreativas, sin embargo, afirman estar cansados de recoger los desechos de los carretes y estar realizando su trabajo bajo presión “por un miedo constante de que entren a la sala que se está limpiando”.

“Gracias a que estamos atentas , en constantes coordinaciones y el apoyo de jefaturas, no hay más destrozos”, advierten.

Los funcionarios denuncian que los estudiantes:

  • Defecan fuera de de las rejas norte y sur de cada aulario.
  • Orinan en todos los rincones y puertas de ambos aularios.
  • Vomitan y beben en los baños.
  • Saltan bebidos arriba de los lavamanos de los baños en estado de ebriedad, provocando rupturas estructurales dentro de ellos.
  • Vomitan en lavamanos, dejando tapados estos.
  • Mantienen relaciones sexuales en zócalos y pasillo.
  • Dejan preservativos botados en pasillos.
  • Dejan ropa interior usada en pasillos y baños.

Aularios JGM | Plataforma Arquitectura

Además, los trabajadores denuncian haber sido “insultados de la peor manera” por tener cerrados los baños y estar siempre expuestos a malos tratos e insultos porque los alumnos no miden las consecuencias de sus actos al estar en estado de ebriedad y drogados.

Muy afectados, piden apoyo debido a que se sienten pasados a llevar con estos actos.

Dirigentes repudian actos

Desde el Centro de Estudiantes de Comunicaciones (CECO), manifestaron su “vergüenza frente a esta situación y sabemos que es compartida con la mayoría de la comunidad”.

“Esta carta nos hace empatizar con quienes probablemente no conocemos, no sabemos su nombre, pero que igualmente son parte de nuestra comunidad y toleraron quizás cuánto tiempo nuestra parte más íntima y lo peor de nuestros vicios”.

“Apelamos a ser responsables en nuestros espacios de distensión y hacernos cargo tanto de nuestro discurso como de nuestros desechos. Esperamos convicción y consecuencia; ser conscientes de nuestras acciones, porque con estos hechos no sólo replicamos cualquier lógica de explotación, sino que los hacemos enfrentarse a situaciones denigrantes y, asimismo, sacamos lo más repudiable de nosotros mismos“, sentencia.

Por su parte, a través de un comunicado, la Facultad de Ciencias Sociales manifestó su preocupación respecto a las condiciones laborales de los funcionarios e indicó que “estas acciones chocan con prácticas abusivas, violentas, indignantes, de quienes aprovechan los espacios que pertenecen a la comunidad toda para denigrar a personas y a la institución misma”, según consignó Las Últimas Noticias.

En la misma línea, desde la Facultad de Filosofía y Humanidades señalaron que “los trabajadores de nuestras facultades no pueden estar expuestas a situaciones que además denigran sus labor, teniendo que hacerse cargo de la basura, residuos orgánicos y destrozos que se originan en la víspera de cada fin de semana”, aclararon.

Las autoridades del plantel han manifestado su preocupación. por lo que anuncian sumarios internos con el objetivo de poner término a la situación.

Coordinador de Opinión en El Demócrata. Periodismo Universidad de Chile. Denunciando injusticias e inconsecuencias, vengan de donde vengan.