Luis Larraín, presidente de Fundación Iguales y Cristobal Aguilera, coordinador legislativo de Comunidad y Justicia, se han enfrentado durante los últimos días a través de redes sociales y cartas al director por el anuncio de la Presidente Michelle Bachelet sobre enviar un proyecto de ley que regule el matrimonio entre personas del mismo sexo. Mientras Comunidad y Justicia argumenta que el que no exista matrimonio homosexual "no constituye una violación a los derechos humanos", desde Iguales argumentan que el que aún no esté legislado constituye una transgresión "a la igualdad de derechos", consagrados en la Constitución.

Captura de pantalla 2016-07-06 a las 17.49.45

En El Demócrata, les consultamos su postura acerca de los temas que hoy se discuten en el país:

  • Matrimonio homosexual

Luis Larraín, Fundación Iguales: Se debe legislar principalmente por 3 razones: Primero por la igualdad de derechos, con los mismos nombres, que es lo que nos garantiza la Constitución, y que no se cumple porque hay una discriminación por orientación sexual en el acceso al matrimonio. Además, pese a que la Unión Civil, que es un avance, tiene temas de seguridad social que no cubre y hay una desigualdad, por derechos a los que las personas heterosexuales pueden acceder, y los homosexuales no. Y tercero, porque la situación de los niños que tienen dos padres o dos madres no se reguló con la Unión Civil, y hoy están en un vacío legal porque sólo tienen un vínculo legal con uno de sus padres o una de sus madres, y eso los deja desprotegidos en caso de muerte de uno de sus padres, separación, entre otros.

Cristobal Aguilera, Comunidad y Justicia: Quienes promueven el matrimonio entre personas del mismo sexo, señalan que hay una serie de efectos jurídicos de la convivencia de dos parejas del mismo sexo que deben ser regulados. Sin perjuicio de que esto no es una razón suficiente para crea una institución pública (esto lo advertimos en su momento), el AUC satisface completamente sus reclamos. La diferencia está, sin embargo, en los hijos: y es claro que dos personas del mismo sexo no pueden concebir a un hijo y tampoco sería justo que este sea privado de una madre y un padre para efectos de su educación.

  • Crianza de niños por parejas de mismo sexo

Luis Larraín, Fundación Iguales: Es como preguntar ¿por qué una persona de un color de piel está capacitada para ejercer una tarea versus otra? Existe un consenso amplio en la comunidad científica —como la Sociedad Americana de Pediatría, de Psicología, de Trabajadores Sociales, entre otros— en los países donde está regulada y estudiaba la homoparentalidad que  no hay ninguna diferencia en el desarrollo de niños criados por parejas del mismo sexo.

Cristobal Aguilera, Comunidad y Justicia: Hay estudios que demuestran que efectivamente un niño criado por una pareja homosexual tienen diferencias negativas respecto de uno educado por una pareja heterosexual. Con todo, me parece que esta no es la pregunta fundamental. La pregunta más importante tiene que ver con la justicia, es decir, con lo que le corresponde al niño. Y, desde este punto de vista, no cabe duda que la homoparentalidad es una ficción injusta, ya que deliberadamente priva a un niño de su derecho a ser educado por un padre y una madre. Esta es la diferencia con la adopción, que busca imitar la relación natural o biológica del niño, y no intentar un imposible, cual es que un niño tenga dos mamás o dos papás.

  • Sename o adopción por parejas del mismo sexo

Luis Larraín, Fundación Iguales: No hay ninguna diferencia en el desarrollo de niños criados por parejas de igual o distinto sexo. En cuanto a los niños criados en instituciones, como el Sename, está demostrado que tienen mayores posibilidades de delinquir, de no terminar sus estudios y además de estar expuestos a situaciones de abuso y problemas psiquiátricos. Es bastante evidente que una familia —ya sea formada por padres o madres solteros, padre y madre o una pareja del mismo sexo— es necesaria para que un niño sea cuidado y protegido.

Cristobal Aguilera, Comunidad y Justicia: Me parece que es un falso dilema. En principio, existen más parejas que desean adoptar que niños susceptibles de adopción. Pero, lo más importante, es absurdo solucionar una situación injusta (que tiene muchas causas), que es no ser educado por una familia constituida por un padre y una madre (más allá de lo desastroso que es el sistema del Sename, por ejemplo) con otra injusticia, que es privarle directamente a un niño de su derecho a ser educado por un padre y una madre. Mirando el interés superior del niño, es imposible que aceptemos como conveniente la adopción homoparental.

Penquista trabajando en Santiago. Periodista en El Demócrata. Me gusta buscar y contar historias.