Una investigación de Contraloría —a la cual El Demócrata tuvo acceso— constató irregularidades en la Municipalidad de Valdivia entre mayo y julio de este año: sin autorización del alcalde y recibiendo pago por horas extras, los funcionarios del Departamento Social realizaban talleres de gimnasia, tardes de cine y celebraciones en plena jornada laboral.

FOTO:JONAZ GOMEZ/AGENCIAUNO

Tras una denuncia por supuestas irregularidades al interior de la Municipalidad de Valdivia, Contraloría General de la República realizó una investigación y verificó que entre mayo y julio de 2016 los funcionarios del Departamento Social realizaban actividades diferentes a las propias de los servicios.

"Durante los días martes y viernes de los meses de mayo a julio de 2016, en el Departamento Social de la Municipalidad de Valdivia se realizaron, dentro del horario laboral, actividades diferentes a las propias de los servicios, las que consistían en talleres de gimnasia, ver películas y hacer celebraciones", se lee en el informe de Contraloría.

Si bien los "talleres" eran costeados por los propios participantes, las clases de gimnasia se realizaban los martes de 17:00 a 18:00 horas y los viernes de 16:00 a 17:00 horas. Considerando que su jornada laboral es de 8:00 a 17:00 horas de lunes a viernes, Contraloría asegura que "no es posible considerar como trabajado el tiempo destinado para esas instancias".

Con sueldo y pago de horas extras

El ente fiscalizador comprobó también que mientras se realizaban dichas actividades, los funcionarios recibieron remuneraciones y —en algunos casos— el pago de horas extraordinarias.

El artículo 69 del Estatuto Administrativo para Funcionarios Municipales establece que "por el tiempo durante el cual no se hubiere efectivamente trabajado no podrán percibirse remuneraciones, salvo que se trate de feriados, licencias, permiso postnatal parental o permisos con goce de remuneraciones, previstos ven este Estatuto".

Además, el informe de Contraloría sostiene que "se constató que dichas actividades, realizadas en las dependencias municipales, no se encontraban insertas en la planificación de capacitaciones o en la del departamento de bienestar municipal, y que tampoco contaban con la autorización del jefe comunal", es decir, el alcalde Omar Sabat Guzmán (UDI).

Contraloría determinó que la municipalidad deberá adoptar las medidas necesarias para evitar que dicha situación se reitere, lo que será verificado en una futura auditoría.