El proyecto de aborto en tres causales establece que las mujeres con embarazos vulnerables que quieran abortar — y las que no también— tendrán derecho a un programa de acompañamiento. Sin embargo, este debe ser "neutral", es decir, no puede influir en la decisión de la mujer de tener o abortar a su hijo. Para el senador Juan Antonio Coloma (UDI) esta norma o principio fue impulsada por el gobierno de la Nueva Mayoría porque —en la lógica del Ejecutivo— "no sería deseable para el Estado que al final, después de ese período previo, la mujer decida mantener esa vida del que está por nacer".

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"En su etapa final, la posición del gobierno frente al proyecto de aborto dio un giro de suma importancia que, lamentablemente, pasó inadvertido", sostiene el senador por la región del Maule, Juan Antonio Coloma (UDI). "Este giro se expresó a través de la promoción de un supuesto principio que debía permear la aplicación del acompañamiento: 'la no disuasión', agrega.

"El proyecto de aborto establece que la vida del que está por nacer puede ser objeto de disposición y, peor aún, que no es correcto motivar su nacimiento" — Senador Juan Antonio Coloma (UDI)

En esa línea, el parlamentario UDI advierte que este según este principio "las instituciones que brinden acompañamiento deben permanecer absolutamente imparciales frente a la decisión de la mujer".

Para Coloma la intención de este norma se traduce en que "no sería deseable para el Estado que al final, después de ese período previo, la mujer decida mantener esa vida del que está por nacer". 

La "deshumanidad" de la iniciativa

El senador UDI plantea que "más allá de que esta pretendida neutralidad, en la práctica, es imposible, el principio 'no disuasivo' esconde una nueva arista que agrava la inconstitucionalidad y, a mi juicio, el sentido ético del proyecto".

Esto ya que, "no solo se renuncia a la protección del que está por nacer en tres supuestos, sino que el Estado abandona deliberadamente el fomento del deseo de la madre de dar a luz a su hijo, propiciando lógicamente el aborto", explica Coloma.

Por otro lado, para Coloma "hay también un efecto cultural no menor. El proyecto de aborto establece que la vida del que está por nacer puede ser objeto de disposición y, peor aún, que no es correcto motivar su nacimiento. Lo anterior radicaliza todavía más la deshumanidad de esta iniciativa".