300 ataques en 15 años y más de 60 animales asesinados. Esos son los frustrantes números que cuenta la familia de Juan de Dios Fuentes, presidente de Paz en La Araucanía y uno de los dueños del Fundo Centenario ubicado en Pidima, que ayer fue brutalmente atacado por un grupo de desconocidos. En conversación con El Demócrata declara firme: "Jamás en la vida vamos a dejar nuestro campo. Jamás en la vida".

Tienen una caseta de Carabineros en el fundo para "evitar" los ataques constantes de los grupos terroristas. Sin embargo, ayer este lugar fue baleado junto con la casa y varios de sus animales.

Su padre, un hombre de la tercera edad, tomó un arma e intentó repeler el ataque. "Hizo lo que hubiera hecho cualquiera de nosotros y lo que nos ha enseñado: defender con uñas y dientes lo que nos ha costado toda la vida a nosotros y a varias generaciones", cuenta Juan de Dios Fuentes

Los papás de Juan de Dios jugaban con sus nietas en el fundo a la hora del té, pero un par de horas más tarde estaban siendo baleados por desconocidos. Él había ido a buscar a su hija y a su sobrina al campo porque a raíz del Censo "estaba muy tensa la situación": habían quemado un cuartel policial en Pidima y durante la noche anterior se habían sentido balazos. Por eso decidió llevarlas de vuelta a Temuco.

Recién entrando a su departamento recibió un llamado. "Me llama mi papá y me dice que se escuchaban disparos, que estaban atacando el campo. Yo mismo escuchaba muchos tiros de fondo, así que rápidamente tomamos la camioneta con mi hermano y nos fuimos para allá", cuenta Juan de Dios a El Demócrata. "Cuando llegamos vimos muchos impactos de bala de grueso calibre en las instalaciones de carabineros, en las bodegas y en la casa".

Uno de los caballos asesinados por los violentistas. Foto tomada por Juan de Dios Fuentes

Sin embargo, un rato después se darían cuenta que una bala había herido de muerte a uno de sus caballos. "Era un caballo muy querido, que nos dio 17 años de alegría y de premios y que lo teníamos desde potrillo. Pero lamentablemente una bala de 4,5 centímetros destrozó su fémur y no hubo posibilidad de salvarlo. Gracias a Dios no tuvimos que lamentar la herida o algo de alguno de mis familiares, de mis padres especialmente, que son personas mayores, o de algún trabajador o carabinero".

Defendiendo el campo con uñas y dientes

Afortunadamente a sus padres no les pasó nada. Y es que los años que llevan defendiendo el campo algo les ha enseñado: "Tengo el honor y el orgullo de tener un padre extremadamente valiente, casi demasiado valiente. Es una persona que no se esconde jamás. Él tomó un arma y se puso a disparar y defender el campo y sus caballos, como lo ha hecho siempre. Él por defender su casa y su tierra es capaz de cualquier cosa, e hizo lo que hubiera hecho cualquiera de nosotros y lo que nos ha enseñado: defender con uñas y dientes lo que nos ha costado toda la vida a nosotros y a varias generaciones".

Este ataque, sin embargo, no es nada nuevo: "Nosotros tenemos 15 años de atentados y hace 12 que estamos con protección policial permanente de carabineros. Tenemos más de 300 atentados en el campo, han quemado siembra, nos han matado animales: el año pasado nos mataron a 8 caballos, el anterior 8 caballos más, más de 60 vacas muertas, nos quemaron cosechas enteras durante varias temporadas. Nos han disparado a la casa innumerables veces".

ARCHIVO | FOTO:HECTOR ANDRADE/FOTONOTICIASARAUCANIA.COM/AGENCIAUNO

"Invito a Aleuy a dormir una noche en mi campo"

Todo esto los tiene con "frustración y rabia, pero miedo jamás, porque no le vamos a tener miedo a estos gallos ni le vamos a dar en el gusto de vernos sintiendo miedo", sigue diciendo Juan de Dios Fuentes. "Tenemos rabia y frustración con el gobierno, con los políticos, con toda la gente que no va al trasfondo del asunto. Vemos con rabia cómo un Aleuy intenta mentirle a todo Chile diciendo que aquí no pasa nada, cuando yo lo invitaría a que durmiera siquiera una noche en mi campo".

Respecto a la razón de los ataques dice que "lo que sucede es que nosotros nos hemos negado a vender, eso es nuestro pecado. Es un lugar no de gran extensión ni es un tremendo campo, pero tiene la mala suerte de estar en una zona que ellos declararon como zona distinta, como una zona de exclusión de las personas que no son mapuches. Es como una limpieza étnica, somos los últimos huincas que quedamos en esa zona y hay que expulsarlos".

Bachelet "un asco" y Fernández "poco hombre"

Para terminar de una vez con todo esto, continúa diciendo a El Demócrata, "se necesita decisión política, pantalones. Y hay que decir que el ministro Fernández ha sido un poco hombre, no ha tenido los pantalones para hacer lo que tiene que hacer, así que mejor que se vaya para la casa, porque es una vergüenza para Chile. Y la Presidenta de la República, con todo el respeto que me merece, es un verdadero asco y ojalá pase rápido este Gobierno. Estoy indignado con lo que ha pasado, estoy indignado por lo de mi caballo, estoy indignado por lo de mi familia, estoy indignado por lo que pasa en la región. Esto tiene que terminar".

"Estamos defendiendo un pedazo de Chile que jamás en la vida vamos a dejar"

Sin embargo, no quiere personalizar el tema, y dice que así como ellos "hay muchas personas, como los Bascur, que son vecinos nuestros y que sufren ataques todos los días y durante años. Yo he visto personas defender sus campos con lágrimas en los ojos, llorando por lo que ha sido su vida, su cultura y su tierra".

"Nosotros estamos defendiendo un pedazo de nuestra patria, un pedazo de Chile. Estamos defendiendo un campo que por generaciones hubo que defenderlo. No va a ser ahora cuando nos vamos a doblegar ni rendir, al contrario, tenemos que seguir adelante y cuidar este campo que no es gran cosa, pero para nosotros es el reflejo de una familia, reflejo del esfuerzo de abuelos y tatarabuelos que fueron gente honorable y de trabajo. Jamás en la vida vamos a dejar nuestro campo. Jamás en la vida".