Señor Director:

En Chile, la primera letra muerta de la Constitución es aquella que dice que en nuestro país no hay persona ni grupo privilegiado. Así lo demuestra el más reciente anuncio del Gobierno por el cual se destinaran funcionarios no pertenecientes al Registro Civil para permitir la realización a tiempo de Acuerdos de Unión Civil, a raíz del pedido conjunto de los dirigentes del Movilh y de Iguales.

FOTO:CRISTOBAL ESCOBAR/AGENCIAUNO

Lo cierto es que esta medida es una afrenta para todos los chilenos que se han visto afectados por el paro y la imposibilidad de acceder a servicios esenciales como pasaportes, cédulas de identidad, registros de nacimiento, certificados de antecedentes, y un largo etc. Todos ellos tienen derecho a ser atendidos en igualdad de condiciones por el Servicio ¿Por qué el gobierno no toma medidas igual de extraordinarias para todos ellos, pero sí para solemnizar AUCs? Demás está decir de que esta medida no soluciona ninguna discriminación, sino que simplemente resuelve los inconvenientes de las 2857 parejas inscritas, en desmedro de todo el resto de los chilenos que sigue haciendo la cola a la espera de atención en “turnos éticos” del Registro Civil, y que por cierto también sufren inconvenientes.

 

«Esto es una afrenta para todos los que se han visto afectados por el paro y la imposibilidad de acceder a servicios esenciales como pasaportes, cédulas de identidad, registros de nacimiento, certificados de antecedentes» —Tomás Henríquez, abogado

Así las cosas ¿Qué duda cabe que desde hace un tiempo Chile se encuentra al servicio preferente de estas agrupaciones? Pensémoslo. ¿Hay otro chileno de a pie que tenga abiertas y sin restricción las puertas de la Moneda y de las oficinas de todo miembro del Congreso, como para ser recibido sin demora por las más altas autoridades civiles? ¿Quién más tiene el poder de levantar el teléfono y concertar una reunión con el Ministro del Interior para discutir sus preocupaciones y agendas? ¿Que si quiere aparecer en la televisión le basta con llamar a cualquier canal para que difundan sus opiniones en la televisión “de todos los chilenos”? ¿O que si desea la aprobación de un proyecto de ley a su medida tenga a su disposición tanto al Gobierno como al Congreso para hacer lo que ellos digan que se tiene que hacer? (Como es cambiar la ley anti-discriminación a menos de dos años de su vigencia porque no han ganado todos los casos que han presentado, sino solo la inmensa mayoría).

Bienvenidos al verdadero gobierno del 1% privilegiado. Los poderes fácticos en Chile nunca dejan de existir. Simplemente cambian su titularidad.

Abogado. LLM Georgetown. Fulbrighter 2014.