Bachelet sabe de circo y le dio a la prensa lo que quiere: un "cambio de gabinete". Sacrificó a Javiera Blanco —ya era hora— y se desprendió de Máximo Pacheco que fue directo donde Ricardo Lagos, el candidato (qué mejor que presidencializar las municipales). Le dio a los politiqueros de Twitter material para hacer gárgaras en análisis, a los astutos para encontrar las yayas de sus nuevas designaciones y bla-bla-bla...

Así, La Moneda tapa su ineptitud: quedará para breves el mayor error electoral desde que se volvió a votar en Chile con 450 mil chilenos perdidos, las muertes del Sename, el bajo respaldo ciudadano del gobierno, el PPD y sus millones con SQM, el quiebre de la Democracia Cristiana con el Partido Comunista que tensa a la coalición oficialista, los problemas de seguridad que afectan a las comunas del país.

La carnada perfecta: un jugoso movimiento de secretarios de Estado para tapar todas las embarradas a días de una elección municipal de la que —ciertamente— podrán culpar a la gestión personal de Michelle Bachelet, la Jefa de Estado y líder de la desgastada Nueva Mayoría. Carnada que los medios —incluye a El Demócrata— ya picaron y llenarán minutos en TV, informes de radio y páginas de diario con análisis y sendas conspiraciones hasta este fin de semana.

Sí, Bachelet y la Nueva Mayoría dañan a la democracia con este movimiento. Los medios se vuelven cómplices y Twitter hace su parte. Los "problemas reales de la gente" —frase típica— quedarán en tercer, cuarto o quinto plano.

El drama del Sename quedará "resuelto" con la salida de la malévola del cuento, Javiera Blanco. Total, ya se hizo el sacrificio a los dioses de la opinión pública con su renuncia. Todo con un mini "cambio de gabinete" que la misma Nueva Mayoría ningunea por "poca cosa" a la espera de una intervención mayor post municipales.

Una jugada política más para tapar la ineptitud. Un insulto a la ciudadanía que se concretará gracias a la euforia por la inmediatez, por el clic, por ganar la cuña o el hecho de un "cambio de gabinete" ("cambio de gabinete" es mucha palabra para mover 3 de 23 secretarios de Estado, sólo el 13% del staff ministerial).

Los grandes y tradicionales medios —La Tercera, El Mercurio, Qué Pasa— se están peleando la entrevista del fin de semana a dos páginas con Máximo Pacheco y/o Javiera Blanco (a ella le conviene más ir a la revista El Sábado para que no le den duro políticamente y pueda perfilar su candidatura parlamentaria al alero de la DC). La raya en el agua: el pobre ex ministro de Bienes Nacionales que se enteró estando fuera de Chile en Misión Oficial.

Un cambio de gabinete que busca desinformar, tapar, ocultar. Este es el momento de evitar el "periodismo de manada", como decía el periodista polaco Ryszard Kapuscinski. Todos estarán como moscas en la miel dejando de lado los hechos importantes permitiendo que el costo por errores tan brutales como el del padrón, el del Sename, candidatos corruptos y cuánto problema más pase a segundo plano a días del principal ejercicio democrático: ir a votar.

Sí, Bachelet y la Nueva Mayoría dañan a la democracia con este movimiento. Los medios se vuelven cómplices y Twitter hace su parte. Todo en directo daño de la ciudadanía, de la sociedad, del pueblo, llámalo como quieras. De ti como persona, en definitiva, porque te harán olvidar lo que realmente ocurre en Chile. 

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