Este jueves, La Tercera publicó una nota de prensa donde denuncia que el diputado Giorgio Jackson, líder de Revolución Democrática, viajó a cuatro regiones del país con recursos fiscales para realizar labores parlamentarias, pero además con el fin de recolectar firmas para que su movimiento se convierta en partido.

Desde El Demócrata estamos por la transparencia y abogaremos siempre por decir lo que a otros les incomoda. Sin amarras ni deudas pendientes con nadie, somos un medio libre que, en virtud de lo sucedido, reprochamos fuertemente las triquiñuelas del diputado, pero sobre todo su actitud luego de que el artículo fuera publicado por La Tercera la cual nunca se retractó de los datos publicados, como mañosamente ha querido hacer parecer el parlamentario.

1. En un comunicado, Jackson asegura que defiende el derecho de los medios a investigar. “Esperamos que La Tercera lo haga con respeto por la verdad”, apuntando a que la periodista, Macarena Vega, de exitosa trayectoria y certificado profesionalismo (cosa de preguntar a cualquiera del rubro), habría errado en la información entregada en su nota (hecho que no pasó).

2. Luego de eso, se ampara en la Ley 19.733 solicitando derecho a rectificación de la información entregada, aunque dentro de la agenda que transparenta reafirma lo publicado por el medio, agregando diversas actividades con los equipos de Revolución Democrática en las regiones aludidas. No obstante, dice que la información es falsa. Una incoherencia suya, pero sus fans se agarraron de eso organizadamente para escudarlo.

3. Este viernes, Giorgio Jackson publica en su Twitter que La Tercera habría rectificado su información, lo que es absolutamente falso, ya que el medio no desacredita la investigación, sino que solo publica los descargos del parlamentario.

4. Jackson no quería caer solo y envió a La Tercera una lista con viajes de otros parlamentarios en circunstancias similares a las de él. ¿Pretenderá con esto deshacer sus culpas? Jackson demuestra que no quiere hundirse solo. Error comunicacional: en vez de apechugar, enlodó a otros más y armó un caso más grande con él de protagonista. Acá la guata le funcionó, ciertamente, mal. Así, queda en evidencia que el diputado forma parte de la misma política que denuncia al no cumplir con los estándares mínimos que él exige a los demás.

5. Sus tuits. “Hoy parto a Coquimbo y La Serena solo a juntar firmas por RD. Con pasajes comprados por Revolución Democrática en marzo, pero eso no es noticia”. Cabe informarle a Jackson que los medios de comunicación denunciamos y no hacemos relaciones públicas, por lo que no es parte de nuestra misión resaltar lo ajustado a la ley, sino que alzar la voz cuando nuestros representantes actúan de acuerdo a sus propios intereses y no a los de la ciudadanía. Ahí estaremos, felices, para contar cuando RD sea partido y lo haya hecho de manera pulcra, sin aprovecharse de los impuestos de todos los chilenos, con ganas de renovar la política y no hacerla mal como ya la hacen los otros.

El periodismo esta vez no falló. De hecho, publicaron los descargos de Jackson. Pero el diputado de RD enloda al periodismo —el mismo que ha destapado los casos de corrupción que critica— al no apegarse a la verdad y decir que se equivocó. Peor que una ley mordaza es que Jackson, aprovechándose de su popularidad, golpee la libertad de expresión e intente desprestigiar a un medio de reconocido rigor periodístico.

 

Fundado por periodistas, libre e independiente. Participa, debate, opina y apóyanos con una suscripción