La semana pasada vimos nuevos cambios en el proyecto de reforma a la educación superior, dejando de manifiesto que el Mineduc no sólo ha tenido un actuar negligente, sino que derechamente vergonzoso y burlesco con los  miles de estudiantes y familias de Chile.

14 de Julio del 2015/SANTIAGO La Subsecretaria de Educación Valentina Quiroga, La Ministra de Educación Adriana Delpiano ,durante la reunión de la ministra de educación con la mesa ejecutiva de la Confech realizado en el Ministerio de Educación. FOTO:FRANCISCO LONGA/AGENCIAUNO

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Con los 8 cambios en la propuesta de gratuidad, ya es evidente que el programa de gobierno, al que algunos siguen dando el carácter de “hoja de ruta” o “guía”, no es más que un panfleto político con algunos títulos pomposos, pero que de aplicación práctica no tiene ninguna sola letra.

Pero como “cada día puede ser peor”, hoy tenemos un nuevo engendro fruto de la improvisación y la incompetencia: El deseo de implementar la gratuidad vía ley de presupuestos.

"El programa de gobierno, al que algunos siguen dando el carácter de “hoja de ruta” o “guía”, no es más que un panfleto político con algunos títulos pomposos".

Los rectores, exceptuando la bancada oficialista de Aldo Valle (Universidad de Valparaíso) y compañía, ya han manifestado sus dudas respecto de la constitucionalidad de la medida, en vistas a la eventual discriminación a instituciones, estudiantes y a la vulneración de la autonomía universitaria.

Sin perjuicio de lo anterior, un modelo de gratuidad basal vía ley de presupuestos, es primero inconstitucional por forma, ya que la propia Constitución establece, y así lo ha confirmado el Tribunal Constitucional, que la Ley de Presupuestos, jamás puede regular materias que correspondan a temas que vayan más allá de ingreso y gastos. Inmiscuirse en la autonomía universitaria, incurrir en discriminaciones arbitrarias o eliminar las becas por aportes basales, corresponden evidentemente a temas de fondo, y es por esto que intentar implementar un nuevo sistema educacional por este medio, simplemente no tiene ni pies ni cabeza.

Si este modelo de gratuidad fuera declarado inconstitucional por culpa de un error de forma tan absurdo como el descrito anteriormente, no se podría dar cumplimiento a la promesa de gratuidad a partir del 2016, pues resulta imposible que una política pública de esta envergadura, pueda ser repuesta a través de otro proyecto, una vez iniciado el año académico.

Aunque la Nueva Mayoría nos sorprenda todos los días, es muy difícil creer que cometan un error tan evidente sin que exista una determinación o una voluntad política hasta ahora desconocida. ¿Será que el gobierno espera que este proyecto se declare inconstitucional para así acusar obstruccionismo? Y ¿será que lo hacen porque los recursos simplemente no alcanzan y esperan ganar tiempo? No está claro.

No vamos a aceptar que sigan burlándose de los miles de estudiantes que hoy siguen sin saber si el próximo año tendrán financiamiento o no. Ya estamos cansados de ser víctimas de sus desacuerdos internos y de su incompetencia. Exigimos saber si lo que están planteando es simplemente una muy mala idea, o parte de una estrategia política para excusarse de cumplir sus promesas.

Ex presidente @Feuc 2015. Estudiante de Derecho. Gremialista. Consejero político Chile Vamos.