Señor Director:

Como chileno indeciso sobre si pertenecería a Chile Vamos o no, resulta imposible no responder a la opinión de Francisco Covarrubias.

FOTO: UAI

Ella descansa sobre premisas ideológicas insostenibles, y sin las cuales su argumento cae: Fe ciega en el progresismo ilimitado (todo lo moderno es bueno porque es moderno); necesidad de importar todo lo que venga de afuera como bueno de suyo (la falta de amor patrio le impide pensar que un país soberano podría exportar sus convicciones al mundo, pero para Covarrubias somos y seremos receptáculo); asumir como verdad indiscutible que no existe verdad indiscutible (la versión más común, silvestre y refutable del relativismo ético) y afirmar la neutralidad ética del Estado (imposible, pues genuina neutralidad implicaría asumir la posición de que, en el caso del aborto, que el no nacido es persona y no es persona al mismo tiempo, sin poder negar ni afirmar el uno u el otro, por lo que entonces el Estado permite el homicidio). El provincianismo de Covarrubias le hace creer que todo lo que diga Cameron es irrefutable, porque es inglés.

«El provincianismo de Covarrubias le hace creer que todo lo que diga Cameron es irrefutable, porque es inglés» —Tomás Henríquez C.

A mayor abundamiento, su columna está mal fundada sobre un mundo imaginario. No es real que en todo occidente exista el aborto legal, afirmación refutada categóricamente por Comunidad y Justicia, en base a los datos del Center for Reproductive Rights. Más aún, cualquiera que se tome en serio la discusión sobre el aborto sabe que es incomparable la situación de España, Inglaterra o Estados Unidos, pues en ellos el objetivo político es limitarlo gradualmente, mientas para nosotros es evitar su legalización. Finalmente, no entiende o desvirtúa la realidad de EEUU, en que existe consenso para ponerle fin a Roe v. Wade (sentencia a través de la cual se legalizó el aborto en EEUU), y candidatos "menos conservadores" que Cruz —usando su pobre calificación— están en contra de todas las hipótesis, como es el caso de Marco Rubio o Mike Huckabee.

Por último, es incapaz de entender que la política implica tomar posiciones y todas acarrean distinguir y excluir. Dice que la posición contra el aborto en Chile Vamos excluye a los suyos pero no repara en que la opción contraria excluye igualmente a nosotros, "los demás".

Abogado. LLM Georgetown. Fulbrighter 2014.